Adaptación de un caballete estructural |
Página 1 de 2 Las vigas de acero de bajo espesor reforzadas, proporcionaron la resistencia necesaria para transformar el ático de esta pequeña casa. por Kipton Tewksbury Los clientes me pidieron que transformara el ático de su vieja casa en Arlington, Massachusetts, que había estado en pie durante siete décadas, en una habitación terminada. El ático, que hasta ahora había sido usado como bodega, tenía la longitud y el ancho de la casa (11 metros por 8m). No había estructura de soporte para vigas y las viguetas se extendían desde el caballete hasta los aleros. El caballete estaba a 2,86 metros del suelo, con falsos tirantes a 61 cm por debajo del caballete. Los clientes esperaban deshacerse de las sopandas y poner un tragaluz para crear un ambiente más espacioso. Suena simple, pero había un problema. En la mayoría de los casos en los que las viguetas se encuentran con el piso en los aleros, los cabios funcionan como tirantes, pero en esta casa las viguetas no estaban unidas a los cabios. De hecho, las viguetas estaban sobre la cubierta del ático, así que unirlas a los cabios no era una opción realista. Incluso si lo hubiera sido, una caja de escalera perpendicular a los cabios habría eliminado el apoyo lateral del centro de la casa. Si quisiéramos retirar las sopandas, tendríamos que instalar una cumbrera estructural. Eso generaba otro problema. Nuestro ingeniero estructural recomendó un caballete formado por tres vigas LVL (de chapas de madera laminada) de 25 cm, ubicadas a lado y lado. Este sistema no sólo habría sido de difícil instalación, ya habría sido necesario perforar y empernar las tres secciones, sino que además el producto final se habría visto tan voluminoso en este pequeño espacio que prácticamente dejaría sin razón de ser la idea de crear un cielo raso abierto. Nuevo producto al rescate Para tratar de resolver ambos problemas, decidí probar algo nuevo. Poco tiempo antes había recibido un correo de Metwood Building Solutions (Boones Mill, Virginia, 540/334-4294, www. metwood.com), un fabricante de componentes de estructura de acero. Uno de sus productos, la viga TruSpan, es una viga hueca rectangular elaborada con acero de bajo espesor, laminado en frío, de 36 cm (ver figura 1). Su sección transversal está conformada por dos secciones en C que han sido soldadas, con una barra de refuerzo en acero a cada esquina. Al aumentar el reforzamiento interno (pasar de una barra de refuerzo No. 4 a una No. 9, por ejemplo), Metwood puede aumentar la capacidad de soporte de las vigas sin aumentar su tamaño. Después de leer sobre la compañía y hablar con su representante de área, decidí que las vigas TruSpan serían más resistentes, livianas, compactas y fáciles de instalar que otras vigas LVL o vigas de acero en “I” similares. Los cálculos de carga del fabricante mostraban que, en algunos casos, una viga Truspan de 18 cm podía soportar el mismo peso que una viga LVL de 41 cm. En cuanto al peso, nuestra cumbrera pesaba aproximadamente 9,98 kg por cada 30 cm, en comparación con los 23 kilos por cada 30 cm de longitud de una viga en “I” de acero e, incluso, más en el caso de viga LVL. Y el hecho de que se pudiera comprar con dos listones para clavar en el extremo superior e inferior, significaba que podíamos usar conectores para madera convencionales para hacer acoplamientos. Me pareció que era la solución que estábamos buscando. Ingeniería cuidadosa Un ingeniero de Metwood, con licencia de Massachusetts, recomendó el tamaño y refuerzo interno de las vigas. El ingeniero que trabajaba conmigo no estaba familiarizado con el producto, así que nos sugirió ordenar una viga con una resistencia superior a las especificaciones de Metwood. En tanto que esto solamente implicaba más refuerzo interno y no una viga más grande, accedí. El caballete no fue el único lugar para el que usamos esta línea de productos. Había una puerta-ventana en un extremo del ático y una ventana en el otro y utilizamos cabezales de Metwood para ambos lugares. También necesitábamos una estructura de apoyo cerca al centro del ático. Esto porque, debido al peso y longitud del caballete, tuvimos que ordenarlo en dos secciones, una de 5,18 m de longitud y la otra de 6,7 m de longitud. La junta donde se encontrarían necesitaba algún soporte debajo, el cual proporcionamos usando una viga de 1,2 m de longitud y 19 cm de Metwood soportada a cada extremo por columnas de 7,6 cm de diámetro que se extendían a ambos lados de la caja de la escalera. Afortunadamente para nosotros, había muros de soporte a cada lado de la caja de escalera, así que no tuvimos que adicionar columnas, un paso que habría hecho el trabajo mucho más complicado. A los clientes les preocupaba que esta estructura en el medio dominara un espacio que ellos querían liviano y aireado, pero no fue así. El cabezal y las columnas de soporte tenían un diámetro menor al que habríamos necesitado si hubiéramos usado madera, así que había menos impacto visual. Aquellos de ustedes que sean buenos para las matemáticas notarán que 5,3 m y 6,7 m suman 12 m, mientras que el caballete en sí solamente tiene 11 m de longitud. Proyectamos 91 cm de la sección de 6,7 m de longitud más allá del muro piñón de la puerta vidriera, y soldamos una viga en “I”, de acero, de 10 por 10 cm. La viga en “I” sostiene un carro de aparejo de viga, que el propietario puede usar para levantar muebles tres pisos desde el jardín, en la parte trasera de la casa.
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