Es increíble que cuando celebramos el orgullo nacional en ciertas ocasiones, como en un festival del Cinco de Mayo o incluso durante uno de mis eventos favoritos del año, el Desfile del Día Nacional del Orgullo Puertorriqueño, tengamos que escuchar una pregunta que me irrita a más no poder, especialmente cuando estoy celebrando las contribuciones culturales que mi pueblo ha hecho al maravilloso mosaico nacional de los Estados Unidos: “¿A quién quiere más? ¿A los Estados Unidos o a su país de origen?”
por Peter Fontanés*