
En una presentación conjunta de los presidentes Barack Obama y Bill Clinton, junto con trabajadores de la construcción y representantes de sesenta organizaciones que forman parte de un programa de ahorro en edificios del Departamento de Energía de Estados Unidos, el actual mandatario de este país, anunció un plan de inversión por US$4.000 millones antes de concluir 2013 para mejorar la eficiencia energética de edificios, del sector público y privado, y generar empleo.